Tecnologías de Producción de Hidrógeno Verde y Derivados, programa de formación apoyado por CORFO, hace noticia en Santa Cruz, Argentina.


Centro de Estudio de los Recursos Energéticos
Universidad de Magallanes
Tecnologías de Producción de Hidrógeno Verde y Derivados, programa de formación apoyado por CORFO, hace noticia en Santa Cruz, Argentina.

Capacitación impartida por el Centro de Estudios de los Recursos Energéticos (CERE-UMAG) tuvo una duración de dos meses.
-Curso sentará las bases para la elaboración de un futuro Diplomado en hidrógeno verde impartido por la casa de estudios superiores.
Cerca de 50 profesionales, técnicos y emprendedores de la Región de Magallanes fueron certificados tras participar del primer curso gratuito “Tecnologías de producción de hidrógeno verde (H2V) y derivados: oportunidades de negocios para emprender e innovar”, financiado por el programa Viraliza de la Corporación de Fomento de la Producción (Corfo), impartido por el Centro de Estudio de los Recursos Energéticos de la Universidad de Magallanes (CERE-UMAG), y auspiciado por las empresas HIF Chile y TotalEnergies H2.
La ceremonia de cierre, realizada en el auditorio Ernesto Livacic de la casa de estudios, contó con la presencia de autoridades regionales, académicas, representantes de la industria, docentes y estudiantes del curso, quienes recibieron su certificación. Además, contó con la presentación del Dr. Humberto Vidal, quien entregó los avances realizados en esta instancia.
Luego de una exitosa convocatoria, con alrededor de 230 postulantes, los seleccionados pudieron conocer acerca de esta nueva industria, los fundamentos teóricos de la obtención de H2V, su cadena de valor, sus derivados, y aplicaciones a emprendimientos e innovación.
Además de UMAG, el curso fue apoyado por entidades nacionales e internacionales, como la Universidad de Talca (UTalca); el Grupo Singular; la Planta Experimental H2V de Pico Truncado y el Instituto Superior de Enseñanza Técnica (INSET) de Argentina; y el Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas (CIEMAT) de España.
Sobre su realización, la directora de Corfo Magallanes, María José Navajas, manifestó que “en el caso de este curso nos preocupamos de algo más técnico, hay un conocimiento mucho más profundo y que además tiene un rol mucho más importante, que tiene que ver con el emprendimiento y la innovación. Los beneficiarios de este curso aprendieron herramientas, pudieron profundizar en temáticas sobre el hidrógeno verde y la idea de esto es que ellos propongan ideas nuevas, que en el futuro podamos seguir apoyando como Corfo, así que esperamos poder abrir más oportunidades en la región”.
Humberto Vidal, director de CERE-UMAG, mencionó que “estamos muy felices por lo que se logró, la satisfacción de los estudiantes, lo que aprendimos como ejecutores del curso y también muy agradecidos por quienes nos apoyaron en hacer posible este curso. También valoramos a los relatores de las instituciones que nos apoyaron, ya que estos convenios nos permitirán realizar la segunda parte de este curso y un diplomado”.
Marcela Márquez, profesional de proyectos de la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura, quien participó del curso, comentó que “entré a este curso por un desafío laboral, pensando en conectar el hidrógeno verde con algún proyecto vinculado con el sector de la pesca artesanal. Para mí, el curso fue muy superior a lo que pensaba, fue aprender e incorporar conceptos y teorías diferentes a la que yo manejo habitualmente”.
“Es un curso formativo para aterrizar lo que es la industria y la cadena de valor del hidrógeno verde a través de sus diferentes procesos. Estos cursos nos permiten a nosotros poder ‘viralizar’ y hacer entender a la comunidad qué es lo que está pasando con este fenómeno en Magallanes” agregó Pedro Martin, gerente de Operaciones de Gasco y estudiante del curso.
Este curso Viraliza sentará las bases para la creación de un Diplomado en Hidrógeno Verde, disponible para todos los seleccionados y postulantes. La instancia de perfeccionamiento, a lanzarse el próximo año, se sumará prontamente a la oferta regular académica que ofrece la Universidad de Magallanes.
Profesor de la UMAG analiza los desafíos de la industria del hidrógeno verde en la región de Magallanes
En el marco de la “Chilean-German Summer School on Power-to-X 2025”, organizada por la Universidad de Magallanes, la Universidad de Chile y socios internacionales, el profesor Humberto Vidal del Centro de Estudios de los Recursos Energéticos (CERE) presentó un análisis exhaustivo sobre el potencial de la región de Magallanes como epicentro de la industria de hidrógeno verde y sus derivados.
Un potencial de clase mundial
La región de Magallanes cuenta con condiciones únicas para la generación de energía eólica, con costos nivelados de energía (LCOE) inferiores a 25 USD/MWh. Esto, combinado con la fortaleza de sus vientos y su relativa proximidad a mercados internacionales clave como Europa y Estados Unidos, posiciona a la zona como un hub estratégico para el desarrollo de combustibles verdes.
El proyecto Haru Oni, liderado por HIF Global, ejemplifica este potencial. En 2023, la planta piloto produjo 100,000 litros de gasolina sintética verde, destinados a Hamburgo, Alemania. Esta operación no solo marca un hito para la región, sino que también abre el camino para futuras exportaciones de metanol y amoníaco verdes.
Retos estructurales y logísticos
Sin embargo, este desarrollo no está exento de desafíos. Magallanes opera como un sistema eléctrico aislado, compuesto mayoritariamente por generación térmica, con limitadas capacidades de transmisión. Además, la infraestructura portuaria y de transporte existente, originalmente diseñada para industrias de petróleo y gas, requiere importantes adaptaciones para satisfacer las demandas de la exportación de derivados del hidrógeno verde.
La logística para implementar grandes proyectos, desde el transporte de turbinas eólicas sobredimensionadas hasta la construcción de plantas químicas, representa un desafío monumental. Se estima que proyectos como Haru Oni y otros en desarrollo podrían requerir hasta 12 GW de energía eólica instalada, duplicando la capacidad actual de Chile.
Dimensión social y ambiental
Otro aspecto crucial es la integración con las comunidades locales y la mitigación de los impactos ambientales. Según Vidal, es necesario realizar evaluaciones de impacto social similares a las ambientales para entender las preocupaciones y aspiraciones de las comunidades, y garantizar que los proyectos generen valor local. Además, la región enfrenta retos relacionados con la gestión de la salmuera generada por procesos de desalinización y la coexistencia con ecosistemas frágiles.
Para sostener este crecimiento, se requiere desarrollar talento local y capacidades técnicas. Iniciativas como la instalación del primer laboratorio de combustibles sintéticos en la Universidad de Magallanes, financiado por HIF, y acuerdos de colaboración con actores internacionales buscan cerrar estas brechas y preparar a la región para liderar la transición energética.
Un futuro prometedor con desafíos claros
La presentación del profesor Vidal destaca a Magallanes como un ejemplo de cómo la cooperación internacional y el enfoque en tecnologías emergentes pueden transformar una región remota en un pilar de la economía global del hidrógeno. No obstante, para consolidar esta visión, será esencial superar barreras logísticas, sociales y regulatorias, mientras se asegura que el desarrollo sea inclusivo y sostenible.
La Umag tiene el deber de acompañar el desarrollo incipiente de esta industria, destacó el académico, formando a los profesionales que se integrarán en ella, pero también cumpliendo el rol de ser un intérprete de los intereses de la región ante una industria como ésta. Ayudando a visualizar si existirán o no beneficios reales para la población; como ser capaces de aprovechar la llegada de grandes plantas de desalación de agua de mar que puedan ser parte de la solución al problema de la sequía que afecta a los campos magallánicos. A lo anterior, Vidal mencionó que la infraestructura portuaria y vial que está siendo propuesta en algunos proyectos de H2 y derivados generen un nuevo polo de desarrollo industrial y logístico. Sin embargo, también surjen preocupaciones en torno a que dicho desarrollo no solo se convierta en un motor económico para la región, sino que lo haga de manera sustentable, respetando los equilibrios que deben producirse en lo ambiental, territorial y social, integrándose en la comunidad local, compartiendo valor con sus habitantes.
“Por mientras, continuaremos a la espera de la construcción de un primer proyecto de mediana escala, que nos permita generar evidencia de los reales impactos que se podrían producir en la región y de esta forma poder decidir si Magallanes y su gente está dispuesta o no, a compartir su hermoso territorio con este tipo de industrias”, concluyó.